JOSE A SANTOS – ARTE Y CULTURA

Buñuel y Dalí… y a la mierda los hipsters

La Residencia de Estudiantes ha editado recientemente La residencia de estudiantes 1910-1936, de Isabel Pérez-Villanueva; Los residentes, de Margarita Sáenz de la Calzada y El coro de Babel, de Álvaro Ribagorda. Las publicaciones se suman a las exposiciones, conferencias y seminarios que, entre otras actividades, celebran durante el 2010 y el 2011 el centenario de la creación en Madrid de este centro: al principio unos alojamientos para los estudiantes de provincias que iban a la capital, pero que acabaron siendo la puerta de entrada de las ideas de la Institución de Libre Enseñanza y la modernización del país. Aquí residió desde María Zambrano hasta Severo Ochoa. Y sus aulas fueron visitadas, entre otros ilustres célebres, por Einstein, Stravinsky, Le Corbusier o Marie Curie; cuando España todavía podía soñar con formar parte de la Europa civilizada.

En sus habitaciones coincidieron Buñuel, Lorca y Dalí. Muy diferentes entre sí, los tres acabaron siendo muy amigos. Digamos que si la historia la hubiese escrito John Hughes para su Club de los cinco; Buñuel sería el atleta buscapeleas, Lorca el chico popular y Dalí el nerd.

Buñuel sale de fiesta, forma una pandilla de drugos que se pasean por las noches toledanas, van de putas y beben como cosacos. Por desconocimiento, rompe mandíbulas a quien diga que Lorca es lo que es. Un día el granadino le pide que no le propine ningún mamporro a nadie más en su defensa. Y el maño entiende que ha de dejar de ser un rudo pueblerino y transformarse en un hombre de mundo.

Lorca es la fiesta, el centro de atención de todos los saraos. El joven que representa El maleficio de la mariposa con decorados de Barradas en un teatro de Madrid. Y que integra como puede en la vida social de la residencia a un melenudo autista al que le habían puesto de nombre Salvador, el mismo que le habían dado a su hermano muerto: Salvador Dalí.

Dalí es raro. Escribe raro. No es capaz de cruzar solo la calle. Y es un ignorante que no sabe leer la hora del reloj. Pero pinta y dibuja muy bien. Y los tres se entienden a la perfección: salen de juerga y a la hora de trabajar, cada uno en su arte, se dejan influenciar por los otros dos. Colaboran entre sí y crean juntos. Dalí y Lorca. Buñuel y Dalí. Lorca y Buñuel. Y, a veces, el que queda fuera se siente desplazado:

En un carta a Pepín Bello*, el amigo común de todo el mundo, Buñuel dice que Federico le “revienta de un modo increíble” y que está cansado de su estetismo y su Narcisismo extremado. Y que, además, tiene a Dalí “influenciadísimo”.
Hasta hacía poco, era el juerguista Buñuel y el excéntrico Dalí los que se habían reído juntos de lo poco moderno que era Lorca; y de que prefiriese a Góngora a Gómez de la Serna; y de que admirase tanto a Juan Ramón Jiménez cuando ellos le habían escrito una carta muy respetuosa cagándose en su burro Platero.

Entre la hija de Leonard Coen y el pueblo de Murcia, hubo un Lorca poeta

Pero llegó la guerra civil y como debía morir la intelectualidad unos destruyeron por miedo gran parte de la documentación de la Institución de Libre Enseñanza; y los otros le metieron dos tiros por el culo a Lorca por maricón y rojo. Dalí, todavía muy surrealista él, en cuanto se enteró de la muerte gritó ¡Olé!
A Buñuel no le hizo la más mínima gracia la tontería del pintor:

Ni eso ni que corriera a ofrecerse para construir un gran monumento fascista con los huesos de los fallecidos en la guerra civil.
Ni que hablara de él como un ateo en La vida secreta de Salvador Dalí.
Ni que estuviera con una mujer como Gala.

Y seguramente ni que le fuera tan bien en la vida – l’enfant terrible del arte en Nueva York, portada de Time – mientras que él era invitado a dejar su empleo por comunista en el MOMA y se encontraba sin un duro a punto de exiliarse a México a filmar melodramas de mariachis.

Pese a mostrarse un respeto mutuo por las respectivas obra artísticas, por cabezonería y ego, Buñuel y Dalí no se volverían a ver más en la vida. Se despidieron en Nueva York, Buñuel se fue con la bofetada que quería darle en el bolsillo después de que Dalí le confesara que su biografía la había escrito para levantarse él un pedestal, no para ponérselo a otros.

Años más tarde, el pintor envió un telegrama en francés a Buñuel en el que le explicaba que tenía muchas y muy buenas ideas para la segunda parte de un chien andalou. El maño ni caso.
Luego le felicitó por carta por el León de Oro de Belle de jour.
Y le pidió colaborar en la revista Rinoceronte.
Y Buñuel siguió en sus trece sin contestarle: nunca le perdonó, aunque declaró que le gustaría tomarse unas copas juntos antes de morir. Dalí leyó la entrevista y parece que dijo que a él también, pero que era abstemio.

Siempre… una triste manera de acabar una amistad para siempre.

* hablaremos de quién es Pepín Bello en una segunda parte… Ola Pepín!

Papa Sound Festival

17/08/2011

ISMA MONFORT – CRÒNICA URBANA
JMJ 2011 a Barcelona - Kolhosp.com

El Sant Pare és camí de Madrid per celebrar les “Jornades Mundials de la Joventut Catòlica” i milers de joves d’arreu del món hi fan cap per acompanyar-lo. Però el viatge pot ser llarg així que cal fer algunes parades per poder agafar forces.

Com no podia ser d’altre manera, una de les principals ciutats triades per acollir als nombrosos “peregrins” ha estat Barcelona, envaïda aquest cap de setmana per exèrcits de joves fidels d’arreu del món emocionats per viure l’experiència. Es podria arribar a dir, en un forçat resum, que la ciutat va concentrar en pocs dies una gran afluència de gent jove convocada per a seguir un important esdeveniment socio-cultural en el que esperaven sentir i veure d’aprop els seus ídols. Què? No us sona a res que hageu sentit abans? No? Doncs ja em perdonareu però des de el primer cop que en vaig sentir a parlar, em van venir al cap un munt de paral·lelismes amb els nombrosos festivals musicals que es celebren a la ciutat. Primavera Sound, Sónar, Cruïlla…. Si fins i tot s’hi van programar un parell de concerts!

JMJ 2011 a Barcelona - Kolhosp.com

La coincidència més evident però, és l’espai triat per als actes més multitudinaris. El Parc del Fòrum, un equipament que sembla fet a mida per a aquestes ocasions, es va tancar des de primera hora per poder acollir una missa a les deu del matí en què l’organització assegura que hi van assistir més de 35.000 persones (una quantitat molt similar al nombre d’assistents a qualsevol jornada del Primavera Sound). Eren tants que força estona després d’haver començat encara faltaven un munt de joves per entrar al recinte. En canvi, el Cardenal de Barcelona i els Bisbes esquivaven les aglomeracions per una entrada alternativa talment com els líders de les principals bandes musicals tenen els seus espais VIP al darrera dels escenaris. I no cal dir que arribats els moments clau, els assistents sabien de memòria la lletra de les pregàries de la mateixa manera com els fans canten als festivals les seves cançons preferides.

JMJ 2011 a Barcelona - Kolhosp.com

Al mateix espai, sobre les vuit del vespre, un parell de concerts amb grups de “Pop Cristià” van ajudar a esborrar les diferències gràcies a la música, les pantalles gegants instal·lades i les ganes de passar-ho bé dels assistents. Això sí, cap beguda alcohòlica disponible (ni tan sols cervesa sense alcohol), pràcticament ni un sol fumador a la vista i una absurda distància de seguretat d’uns 25 metres entre l’escenari i el públic. Ah! i cap a les 22h tothom fora i a descansar, que l’intens dia ha començat molt d’hora per a tothom.

Més fotos dels actes: Galeria JMJ(C) al Fòrum de Barcelona

JOSE A SANTOS – ART i CULTURA

Punto UNO: las ferias sirven para poner en contacto vendedores con potenciales compradores. Y nada más;  ya pueden ser ferias de conejos, de yates o de cuadros. En eso todas se parecen y solo cambia la gente que compra y lo que compra esa gente. Así es, por ejemplo, en ARCOmadrid – una feria de Arte Contemporáneo que se celebra en Madrid desde hace 30 años, y que parece estar «en crisis» desde 1981 cuando que organizó por primera vez.

En ARCO lo que se compra y vende es arte hecho hoy: arte contemporáneo, que es una cosa muy vaporosa, etérea, prácticamente inmaterial; por lo que muchas veces no vale su peso en oro, sino el doble, o el triple, o… ¡vete tú a saber su precio! El caso es que es algo suficientemente caro como para que lo compre gente que tienen mucho dinero y un gusto exquisito para diferenciar el grano de la paja; o bien, para ser comprado por gente que tiene mucho dinero y, además, puede contratar a alguien, un experto, que sepa encontrar la mejor obra.

Pero también compran arte actual fundaciones como la de Coca Cola, que este mismo año ha adquirido en esta feria 10 nuevas obras que añadir a su colección; qué cosas: “por cada botella de refresco que se bebe, hay una colección de arte que se hace un poco más grande”. Y es que el objetivo de todo comprador de arte que se precie es el de acumular más arte. Más. Algo más. Otra obra más… y formar lo que se conoce como «Una Colección».

Y las mejores colecciones son – de menos a más – las coherentes, las que dicen «algo» y las que dicen «algo nuevo». Y por encima de todas ellas, están las impresionantes y las fascinantes. Dos categorías en las que se entra si se gasta uno mucho – muchísimo – en obras de artistas consagrados: los más caros… para entendernos.


Asi se pudo ver ‘Madrid desde Torres Blancas” de Antonio López

En esta edición había una de estas obras que juegan en la champions del arte actual: “Madrid desde Torres Blancas”, un cuadro de Antonio López de una vista de Madrid.

Verlo en mi caso fue parecido a acercarse a la Gioconda en el Louvre, lo más cerca que estuve del cuadro fueron los 5 metros de gente que había en el stand de Malborough que lo exponía para la venta – por unos tres millones de euros de nada. Un buen negocio para esta galería que lo compró en la casa de subastas Christie’s de Londres por 1’74 millones de Euros hace un par de años.

No sé si entre los 150.000 visitantes de ARCOmadrid hubo un comprador para “Madrid desde Torres Blancas”; sin embargo parece que el resultado final de esta 30ª edición es el de un clima de “recuperación de la confianza del mercado”, como dice la organización. En otras palabras: que la feria cumplió su punto UNO y se ha comprado más de lo que se esperaba. Así que, el próximo año no quiero escuchar a nadie llorando que ARCOmadrid está en crisis.

Y ahora, el punto DOS: Si quieres ver arte, éste no es tu sitio. Así que puse el pie en IFEMA para vivir mi «primera experiencia Arco» me di cuenta.

¿Que qué tal fue? Pues no vi mucho de “hacia dónde va el mundo del arte” esos días en Madrid. Eso sí conocí a mucha gente metida en este mundo del arte contemporáneo y hablando con una de estas personas la conclusión final sobre ARCOmadrid es que son “los Sanfermines del arte”.

Vaya, no recuerdo correr delante de ningún toro – entonces en Arco los debí ver pasar muy de lejos, desde la barrera de la barrera. Pero eso no es malo. Los encierros duran minutos, y el día es muy largo… Lo que se ve en Arco, lo que se vive en ARCO – a mi nivel «de usuario» – es la posibilidad de conocer gente muy interesante, de hablar mucho de arte y de otras cosas… a veces con sentido y otras soltando soplapolleces (esto último exclusivamente por mi parte). Como en los Sanfermines. Hay que vivirlo. Y luego volver a casa en AVE.

Fuente: ARCO 2011